·······················  El proyecto  ······················

La perdiz roja (Alectoris rufa)  es una de  las especies de mayor  importancia en el contexto geográfico de la  Península  Ibérica, ya que a su rol de  presa fundamental de alguna de las especies más amenazadas de la fauna peninsular, hay que añadir  el hecho de que sin lugar  a dudas también se trata de la pieza de caza menor más atractiva de la Península Ibérica.

 

Pero frente al trascendental  papel que juega la especie en diferentes ámbitos sociales (conservacionista, cinegético,  etc.),   sus  poblaciones  desde   la   década  de  los  70  sufren   un  declive   importantísimo, probablemente como  consecuencia de la destrucción de su hábitat, de la intensificación agrícola, o de la sobrepresión cinegética a la que se encuentra sometida.

 

Esta contrastada  situación, junto  con el  creciente  interés socioeconómico  de  la especie, ha  generado un  incremento  de  las  repoblaciones  de  perdiz  con  ejemplares  procedentes  de  granjas  cinegéticas. Actuaciones  cuyo  objetivo  no  ha  sido  otro  que  el  de  intentar  paliar  el descenso de las poblaciones silvestres  de  perdiz  roja,  pero  que  en  la  inmensa  mayoría de los casos, únicamente han conseguido fugaces  mejoras  de  las  densidades  poblacionales de la especie, consecuencia sin lugar a dudas de la utilización   en  éstas  repoblaciones,  de   ejemplares  no  adaptados  al  medio  silvestre  en  el  que  son liberados.

 

Ante este panorama, surge el proyecto de investigación titulado “Estudio sobre la capacidad de adopción, cría  e  instrucción  de  perdigones  procedentes  de granja  por  parte de machos silvestres de perdiz roja (Alectoris rufa)" desarrollado por D. Dionisio Grande Andrade y dirigido por el Dr. Ingeniero de Montes  D. Fernando  Herráez  Garrido,  enfocado  al estudio y al mayor conocimiento del instinto de adopción de los machos salvajes de perdiz roja, al objeto de intentar encauzar éste en favor de la conservación de uno de los emblemas de nuestros campos.

 

Mediante   esta   metodología   se  capturan  machos  de  perdiz  silvestre  en  el  periodo  posterior  a  la separación   de  éstos  de  sus  grupos  familiares  de  hembras  y  perdigones.   Tras  la  captura  de  los ejemplares,   éstos  son   introducidos  en  diferentes   "núcleos  de  adopción"   que  tras  un  periodo  de aclimatación,  se  les  aportan perdigones procedentes de granjas certificadas,  consiguiéndose  un 100% de   adopción  y  cría  de  los mismos. Tras el perido de cria  los perdigones, ya convertidos en igualones, son  liberados   junto  con  sus  "padres   adoptivos",   obteniéndose  durante  este  periodo  una  tasa  de supervivencia del 95%.

 

Tras su liberación, y gracias al marcaje previo realizado, se puede comprobar y constatar que la totalidad de los lotes adulto-subadultos  liberados  mantienen  los  grupos familiares formados,  presentando éstos, tanto a nivel bando, como a nivel individuo, un comportamiento indiferenciable respecto al de sus congéneres silvestres.

 

Durante  los  años  de  desarrollo de la metodología se pudo comprobar como el comportamiento durante la  actividad  cinegética  es  indiferenciable  de  la  de  sus  congéneres  silvestres  y que la tasa de abate durante  e l periodo  de  caza  ronda  el 15 %, tasas de abate que dan una idea de la supervivencia y que los ejemplares  campantes  que quedan  como madre son aún más importante que los abatidos. También se ha comprobado como los  ejemplares  apadrinados han formado pareja con los ejemplares silvestres y han criado sus propios perdigones.

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© Dionisio Grande Andrade